MAS propone crear impuesto a la gran riqueza para reactivar la economía del país

Con el objetivo de afrontar la crisis económica generada tanto por la mala administración financiera del Gobierno transitorio de Jeanine Áñez como por la pandemia del Coronavirus, el candidato presidencial del Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce, propuso, dentro de su plan de gobierno, crear un impuesto a las grandes riquezas en Bolivia.

En entrevista con Gigavisión, explicó que el objetivo es que este pago impositivo llegue solamente a quienes tengan riquezas que superen los millones de dólares, dejando exento de este pago a la gran mayoría de la población boliviana, generando de esta manera recursos que permitan combatir los efectos dejados por el Covid-19.

“Nosotros tenemos otra concepción en el tema impositivo, hemos planteado en su momento el impuesto a las grandes riquezas, eso es parte del programa de gobierno (…) Los que tienen mucha plata, ellos son los que tienen que pagar un impuesto, eso lo vamos a aterrizar para poderlo plantear de manera muy concreta”, manifestó.

Ya en abril de este año, durante la cuarentena establecida en el país, Arce mencionó esta iniciativa dentro de su programa “Primero la Vida”, para encarar la emergencia por el coronavirus. El objetivo de poner el impuesto en ese momento era de crear un fondo para la salud que permitiera hacer frente a la enfermedad, propuesta que no fue tomada en cuenta por el gobierno de facto de Áñez.

Esta propuesta podría generar un nuevo proceso de redistribución en Bolivia, además de otros beneficios que irían en favor de la mayoría de los bolivianos, tal como lo mencionó la especialista en tributación Susana Ríos Laguna, en un análisis publicado en La Razón en mayo de este año.

“Pensar en un nuevo sistema de tributación basado en la acumulación de recursos, llámese patrimonio o riqueza, podría ser beneficioso por diferentes razones. En primera instancia, permitiría al Estado contar con recursos para encarar un proceso de recuperación económica, el cual será incluso reclamado por la sociedad; permitiría generar un nuevo proceso de redistribución a través del financiamiento de servicios necesarios como por ejemplo el servicio de salud”, manifestó.

“Permitiría -prosiguió la experta- ampliar la transferencia de recursos incluyendo a sectores no considerados como los contribuyentes del Régimen General; reduciría la presión en sectores de recaudación porcentualmente más altos como los Pricos y Gracos, a fin de permitirles también reorganizar sus economías; y, finalmente, permitiría establecer un sistema tributario basado en la redistribución de ingresos real”.

De hecho, esta iniciativa se debate también en otros países de Europa y Latinoamérica, como indica un artículo publicado por Página 12 de Argentina. Por ejemplo, en España el partido Más País que integra Iñigo Errejón propuso la creación de un impuesto “a la solidad cívica a quienes más tienen”. En Rusia, el presidente Vladimir Putin anunció que aplicará un impuesto del 15 por ciento a los dividendos en las cuentas extranjeras y un impuesto del 13 por ciento a los depósitos bancarios de más de un millón de rublos, que afectará sólo al 1 por ciento de los titulares.