La Constitución establece que los servicios de salud no se interrumpen

Texto de opinión de Jaime E. Buitrago Romero

El artículo 38 parágrafo II de la Constitucción Política del Estado señala textualmente que “los servicios de salud serán prestados de forma ininterrumpida”. De manera que cualquiera que interrumpa la atención médica está vulnerando la ley fundamental boliviana. En este caso, quienes violan la Constitución son los colegios médicos que decidieron dejar de atender a los enfermos en rechazo a la ley 1359 de Emergencia Sanitaria con el argumento de que esta norma fue hecha sin su participación y que a la vez viola la ley suprema estatal. Se debe resaltar que este paro se hace en medio de la pandemia por el coronavirus y con todas las consecuencias que esta decisión puede tener: más enfermos y más muertes. ¿Quiénes serán los responsables?

Hay una doble vulneración a la Constitución Política del Estado por quienes interrumpen la prestación de los servicios de salud y es que la ley fundamental en su artículo 18 señala: “Todas las personas tienen derecho a la salud”. Es decir, se está negando a la ciudadanía un derecho fundamental al margen de lo que diga un sector profesional reducido. La actitud de los colegios médicos, cargada de política, deja mucho que desear. Los médicos tienen la misión de curar a los enfermos, de salvar vidas. “No llevar otro propósito que el bien y la salud de los enfermos”, fue la base del juramento que Hipócrates les hizo hacer a sus discípulos. A más de dos mil años, la concepción del griego es la base de la ética médica en el mundo que no se cumple en Bolivia.

Los profesionales en salud también argumentan que la Ley 1359 viola su derecho constitucional a la protesta y huelga, basándose en el artículo 53 de la Constitución Política del Estado que “garantiza el derecho a la huelga como el ejercicio de la facultad legal de las trabajadoras y los trabajadores de suspender labores para la defensa de sus derechos”. Sin embrago, el artículo 19 de la recientemente promulgada norma señala que “durante el tiempo de vigencia de la declaratoria de emergencia sanitaria, no podrán ser interrumpidos los servicios del Sistema Nacional de Salud”, solamente durante ese tiempo, no en otro, y eso es racional, así no se vulnera el precepto constitucional. No puede ser que durante el tiempo de pandemia, en el que muchos enferman y muchos mueren, se interrumpa el servicio de salud, sea cual fuere el motivo. Eso es hacer daño a la gente, al pueblo, a la humanidad.

Los médicos también cuestionan la posibilidad de que la ley 1359 otorga licencia al gobierno para contratar profesionales extranjeros. El documento en cuestión establece la contratación de gente que haya concluido sus estudios en medicina en el exterior del país después de agotar los servicios de los profesionales bolivianos, solo así. El artículo 28 parágrafo I dice que “el Ministerio de Salud y Deportes podrá abreviar plazos y simplificar requisitos y procedimientos para la contratación del personal profesional y técnico de salud, egresados y/o estudiantes de medicina y médicos jubilados, quedando habilitado a contratar profesionales médicos que hubieran concluido sus estudios en Bolivia o en el extranjero siempre y cuando no exista disponibilidad de recursos humanos en el país y en otro caso haya predisposición de profesionales bolivianos a prestar servicios al Estado”. Inmediatamente el parágrafo II aclara que la abreviación de plazos y simplificación de requisitos “sólo se aplicará durante la vigencia de la emergencia sanitaria”. De modo que esta ley no perjudica al gremio de la medicina.

El derecho a la salud para todas las personas significa que todo el mundo debe tener acceso a los servicios de salud que necesita, cuando y donde los necesite, sin tener que hacer frente a dificultades financieras o de otra índole, dijo el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. Hagamos nuestras esas palabras y antes de generar mayor angustia al pueblo, a nuestra gente, los médicos debieran realizar su noble labor, aquella que tiene compromiso social y por la cual se han ganado todo el respeto y aprecio.

* Jaime E. Buitrago Romero es periodista