Evo envía una carta a la vieja Europa: ¿La vida de un indio no vale nada? ¿Hay golpes buenos y malos?

El expresidente Evo Morales envió este martes una carta abierta a la “vieja Europa”, después de que el Parlamento Europeo condenó en una resolución no vinculante aprobada con 396 votos contra 267 y 28 abstenciones la detención de la expresidenta golpista Jeanine Áñez, y le preguntó si la vida de un indio no vale nada o si hay golpes de Estado malos y buenos.

El órgano europeo, el pasado 29 de abril, denunció y condenó la “detención arbitraria e ilegal de la expresidenta interina Áñez, de dos de sus ministros y de otros presos políticos”; y pidió a las autoridades bolivianas “que los liberen inmediatamente y retiren los cargos por motivos políticos contra ellos”, apoyando así a un régimen que entró con un golpe de Estado, informa La Razón.

Acusados de delitos de terrorismo, sedición y conspiración, en el marco del proceso denominado “golpe de Estado”, Áñez y dos de sus ministros, Rodrigo Guzmán y Álvaro Coímbra, fueron detenidos en marzo en Trinidad y ahora los tres guardan detención preventiva en las cárceles de Miraflores y San Pedro, en La Paz.

Pero, “con mucha sorpresa, en pleno Siglo XXI, hemos tomado conocimiento de esa aprobación de una resolución por parte del Parlamento Europeo en referencia a Bolivia, donde claramente se muestra que algunos sectores de Europa todavía conservan su visión colonial y humillante frente a los pueblos libres de América Latina y el Caribe”, dijo el exmandatario al leer su misiva.

Sin embargo, consideró que una vez más, al margen de los principios del derecho internacional, Europa intenta intervenir en los asuntos internos y propios de los bolivianos.

“Además, de manera desmesurada, hacen afirmaciones y aseveraciones absolutamente falsas; solamente afirmaciones con fuentes políticas distorsionadas de información recordarles que Luis Almagro hizo de la OEA cómplice del golpe de Estado en Bolivia”, agregó.

Subrayó que los pueblos tienen memoria histórica y hoy Bolivia goza de una “democracia recuperada” con la fuerza, voluntad y conciencia del pueblo en las elecciones de octubre de 2020 “después de un año de golpismo, persecuciones y graves violaciones a los derechos humanos con 38 muertos, 800 heridos y cerca de 2.000 detenidos sin causa alguna”.

“Y nos preguntamos ¿dónde estaban los parlamentarios europeos durante ese año?, ¿acaso la vida de un indio no vale nada?, ¿ser trabajador, obrero, minero, maestro, indígena, mujer o joven es tener menos valor para los derechos humanos y las democracias del occidente?”, cuestionó Morales.

Asimismo, remarcó que cada día se conocen nuevos elementos de la forma que se estructuró el “golpe de Estado” de 2019 porque “ciertamente sectores internacionales impulsaron, apoyaron y financiaron el mismo”.

“Pero, intentan esforzarse para mostrar que no fue así, entonces ¿qué se puede decir a un gobierno (de Áñez) que asume rompiendo todas las normas de la misma Constitución Política del Estado?, ¿Cómo se define a un gobierno instaurado con las fuerzas policiales y militares? Las verdaderas democracias y defensores de derechos humanos deben denunciar todas las violaciones de derechos humanos de todos los golpes de Estado ¿o es que en pleno Siglo XXI debemos entender que hay golpes de Estado buenos y malos?”, añadió.

Aunque también consideró que el tiempo se encargará de esclarecer cada uno de los hechos que llevaron a su derrocamiento como presidente en 2019 en medio de un conflicto poselectoral en el que incluso las Fuerzas Armadas sugirieron su renuncia.

Sin embargo, “mi delito solo fue ser indígena, impulsar una Revolución Democrática Cultural y mantenerme siempre firme con mis principios revolucionarios frente a todo intento de humillación e intervencionismo. Bolivia ha decido construir su propia historia, democracia y desarrollo orgulloso de su diversidad ejerciendo plenamente su soberanía con dignidad e identidad. No somos colonia ni patio trasero de nadie”.