Divide y vencerás

Texto escrito por Gabriel Rodriguez Olivera

En política y psicología, «divide y vencerás» o «dividir para reinar» (del griego: διαίρει καὶ βασίλευε, diaírei kaì basíleue) es ganar y mantener el poder mediante la ruptura de las concentraciones más grandes, en fracciones que tienen menos energía en su aislada individualidad. La derecha nacional e internacional ha decidido jugar con ésta estrategia en nuestro país, donde uno de sus objetivos principales es que la propia izquierda boliviana busqué encarcelar a Evo Morales y así ganar democráticamente las elecciones del 2025.

Muchos medios de prensa que han colaborado al Golpe de Estado en nuestro país durante el año 2019, han tenido una fijación muy concreta en mostrar las supuestas rupturas que existen en el Movimiento Al Socialismo. Estas acciones se han visto de manera muy clara cuando empezaron a generar especulaciones referida al supuesto de cambio de ministros del gabinete del presidente Arce para este año. Personajes muy conocidos de la extrema derecha fascista como Virginio Lema, Agustín Zambrana, Tuffi Aré y Carlos Valverde han apostado por mostrar a Luis Arce Catacora como una marioneta de Evo y buscar generar implosiones internas dentro del seno masista.

Fueron más de dos semanas que los medios de prensa hegemónicos intentaron poner el supuesto conflicto del MAS por ministerios en la coyuntura nacional. Sin embargo, la cuarta ola del Covid, el decreto de carnetización y el año nuevo escolar han sido temas de mucha relevancia para nuestra población. Y así fue, los medios de prensa golpistas invirtieron económicamente y en materia de tiempo a la nada, este tema generó coyuntura en los sectores políticos bolivianos pero no en la coyuntura nacional en general.

Ahora bien, este hecho no es un asunto aislado. Este proyecto por parte de la derecha de desestabilizar y destruir al MAS esta enfocado a ganar las elecciones generales del año 2025 de forma democrática. Si bien han visto que las maneras antidemocráticas como la ascensión de Jeanine Añez al poder han sido totalmente improductivas, han podido visualizar que las múltiples visiones dentro del Proceso de Cambio pueden ser un factor desestabilizador para el propio movimiento revolucionario boliviano.

Por ello mismo, existe la necesidad permanente de mostrar cinco puntos importantes en la agenda política derechista:

  • Mostrar de manera pública los conflictos internos del MAS a toda costa.
  • Crear la imagen de peleas y fracturas entre los líderes políticos de la izquierda y sus bases.
  • Convertir a Evo Morales en un criminal a cualquier costo y destruir la imagen histórica del MAS.
  • Movilizar nuevamente a sus bases para exigir al gobierno la cárcel para Morales.
  • Demostrar a la población boliviana que la derecha si tenía la razón y conocía perfectamente lo que sucedía en la izquierda.

Dentro de estos puntos, la criminalización de Morales es muy importante para ellos ya que sería un golpe continental a la izquierda y todos los procesos revolucionarios logrados en todo este tiempo en el conosur. De esta forma podemos evidenciar que la derecha busca convertir a Evo en sinónimo de narcotráfico a cualquier costo. Es así que el caso de Maximiliano Dávila cobra un sentido importante en la agenda antes mencionada.

Es por ello mismo que la unidad del bloque de izquierda debe ser más fuerte y unido que nunca. La respuesta al «Divide y vencerás» debe ser lo escrito en nuestra moneda nacional «La unión hace la fuerza». Es ahí donde la conciencia de clase, los principios revolucionarios y el espíritu del pueblo deben prevalecer más que nunca. Este hecho debe ser bien comprendido por algunos personajes y movimientos sociales que han tenido posiciones funcionales a la agenda de la derecha y que no han podido vislumbrar el verdadero peligro de sus acciones a nuestro Proceso Revolucionario.

Como dice nuestro líder Evo: ¡Hoy necesitamos Unidad, Unidad y más Unidad!