Conozca las mentiras del ministro Arturo Murillo y su perfil mitómano como mentiroso patológico

La imagen fue presentada por el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, como la secuestradora de la bebé Samanta. Lourdes Pacheco se presentó ante la Fuerza Anticrimen, se comprobó que no estaba involucrada y salió en libertad. Esa fue la última mentira de esa autoridad para mostrar eficiencia. El 14 de septiembre la sindicada instauró un proceso penal contra el hombre fuerte de Jeanine Áñez por los delitos de calumnias e injurias.

Se cuentan más mentiras en el haber del Ministro de Gobierno, desde que Áñez asumió la presidencia tras derrocar violentamente e Evo Morales. Entre las falsedades, una de las primeras fue que en Senkata los manifestantes que rechazaban en noviembre de 2019 al nuevo gobierno, se dispararon entre ellos generándose heridos y muertos, y que los proyectiles extraídos a las víctimas no son los que utilizan por reglamento los policías y militares, que reprimieron la movilización.

La mitomanía es la tendencia o inclinación patológica a transformar la realidad al explicar o narrar un hecho. Según la psicóloga Erika Hurtado, los mentirosos compulsivos y patológicos falsean la realidad como vía de escape para obtener atención e incluso admiración, y pueden generar una especie de laberinto de falsedades que no pueden luego ordenar.

En el caso de Murillo, explica la profesional, existen los síntomas de ser una “persona mentirosa compulsiva y probablemente hasta patológica porque se lo vio en varias oportunidades en diferentes medios de comunicación declarando versiones que luego fueron desmentidas y fueron muchas. Una muestra, es caso de la mujer acusada falsamente de haber robado a una bebé y que los manifestantes en Senkata se mataron entre ellos”, señala Hurtado.

Entre las tantas falsedades de Murillo se pueden citar por ejemplo que el 5 de junio ofreció datos falsos sobre la cantidad de muertos por coronavirus en Cochabamba y sostuvo que el 50% de los muertos reportados en el departamento por COVID-19 eran del Trópico.

Sin embargo, las estadísticas oficiales del Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Cochabamba  señalaban 98 decesos en todo el departamento, de los cuales solo 34 correspondían a los municipios del Trópico Cochabamba.

Esta mentira se suma a otra denunciada el 8 de junio, cuando el titular de Gobierno dijo que el extinto Alcalde de Entre Ríos, Aurelio Rojas, “se burlaba del Covid-19 y decía que era un invento de la derecha y el imperio”.

Sin embargo, el dirigente del Trópico de Cochabamba, Andrónico Rodríguez, negó esta versión y precisó que Murillo mintió con esas declaraciones, pues el alcalde de Entre Ríos nunca dijo eso, sin embargo algunos medios de comunicación hicieron eco de la mentira.

El 7 de julio, Murillo sindicó a un ciudadano de cuidar una supuesta pista clandestina para el tráfico de drogas, cuando en realidad era parte de un proyecto de plantaciones de banano. La autoridad después habló de un secuestro a un policía por los comunarios de K”ara K”ara, en Cochabamba , sin embargo, se comprobó que eso no era verdad.

Ese mismo mes mediante su cuenta de Twitter, dijo que el ala radical del masismo estaría presionando al candidato a la vicepresidencia, David Choquehuanca para renunciar, a lo que le respondieron con: “no seas ladrón, no seas mentiroso, no seas flojo”.

También insinuó una posible alianza del candidato presidencial de Comunidad Ciudadana (CC) Carlos Mesa con miras a las elecciones, pero fue desahuciado por su propia fuerza política (Juntos) y, luego dijo que ese ensayo fue a título personal.

Posteriormente, el 27 de julio, afirmó en conferencia de prensa que el candidato a presidente por el MAS, Luis Arce Catacora estaba contagiado de coronavirus. El postulante desmintió la aseveración.

En conferencia de prensa, el 4 de agosto, textualmente manifestó que “en las últimas 72 horas hemos levantado 170 cadáveres de El Alto y eso ha sido por los conflictos y las movilizaciones de hace tres semanas”. Sin embargo, reportes epidemiológicos del Ministerio de Salud, el 1, 2 y 3 de agosto, en todo el departamento paceño reportaron 30 decesos por Covid-19.

Y una más. El 14 de agosto, Murillo señaló en una entrevista con CNN que en Bolivia se estaban cometiendo “crímenes de guerra”. Ese término está definido por el Derecho internacional y la Convención de Ginebra, referido a las “infracciones graves del Derecho Internacional Humanitario que se cometen durante un conflicto armado”, por lo cual, en el contexto boliviano, se considera una declaración falsa, de acuerdo con el portal Bolivia Verifica.

Según la psicóloga Hurtado, la mitomanía puede estar presente en otros problemas mentales, como el trastorno límite de la personalidad, la psicopatía, trastorno bipolar o de esquizofrenia; incluso es habitual que se presente junto a otras adicciones.